jueves, 31 de julio de 2008

FRAGMENTANDO (4 a 5)

Tremendos sudores fríos, acompañados de una incontrolable tembladera, me han entrado al verme descubierto por el repelente chivato que amenaza con hacer llegar a la dirección de la empresa en que trabajo las irregularidades cometidas a lo largo de mi jornada laboral. Lo que no sabe, el despreciable chota, es de la misa a la media sobre mi cometido allí y la información que cree poseer al respecto parece, no me extraña teniendo en cuenta quien es su fuente, que le ha llegado ligeramente distorsionada y un poquito inexacta. Puede cumplir el miserable su amenaza en la seguridad de que me enteraré si así lo hace y en el descojono que nos va a entrar una vez recibida su denuncia. Pero como esta vez no ha dado con la tecla correcta –para que este oligofrénico acierte necesitaría una fábrica de teclados y ni aún así- yo voy a seguir con mis fragmentos, aunque parece que ni de esa manera va pillando el deficiente mental nada, porque según he léido dice que en los tres primeros paso de puntillas en los temas referentes a Opsen cuando, en los tres (ver negritas en el post anterior), no se ha hablado de otra cosa. Lo que hace ser torpe de entendederas y analfabeto funcional, ¡ay, señor, señor!.


La información que yo tengo, bastante de primera mano, no coincide mucho con la versión que da el fulano. No voy a volver a incidir en el tema de si Opsen (¡joder!. Perdón, Marcelo, ¡qué desliz!, olvidé que me habías ordenado no mentarte) bajaba la cabeza o, por qué la bajaba cuando se cruzaba en su camino con el amorfo enano viscoso. Lo que sí parece es que la dirección del hostal no apreció mucho la deferencia hacia con ellos y los exquisitos modales de este -por otra parte y en opinión de lo los que le han tratado zafio y grosero indeseable- ejemplar cliente y sí que lamentaron el tener que mantener cerrada la habitación que ocupó hasta varios días después de su marcha para quitar el hedor y la peste a vómitos y alcohol que dejó durante su estancia, algo de lo que hay referencia en otro blog donde se trató el tema de la reventa que protagonizó, especificándose incluso el montante aproximado y los detalles de la operación, con unas entradas para una corrida de Morante. Bla, bla, bla, bla. Lo demás sigue siendo basura, su palabra que para nada sirve, ante un hecho incuestionable: ¿se ha vuelto a hospedar en el pasado San Isidro en el hostal que cita?. La respuesta ,obviamente, es que no. ¿Que no ha venido?. Vale, pero, ¿si lo hubiese hecho le hubiesen admitido?. Lo dudo mucho Por cierto, Marcelo y yo sí que estuvimos allí este pasado mes de mayo.


Si del primer fragmento, que vimos en el post anterior, decíamos que era una especie de canto a la ceremonia de la confusión sintáctica, donde sujetos, predicados, complementos directos, indirectos y circunstanciales, bailaban enloqueciendo a los pobres y desdichados verbos, en un frenético batiburrillo que hacía ininteligible el texto, no habiendo mejorado demasiado en los tres siguientes, nos encontramos ahora, en el quinto, con algo que me siento incapaz de definir. Aquí comienza diciendo que alguien dice algo pero finaliza la frase sin decir qué es lo que dice; nos deja con las ganas de saberlo. Y ya, en el paroxismo de la verborrea carente del más mínimo sentido, continúa con un discurso en el que intenta aparentar que va a concretar algo, pero nada concreta. Pasa de una iteración, repetida dos veces en menos de una línea, y que nada significa ni aporta, a apoyarse en un libro del que no puede dar ni título, ni editorial, ni referencia alguna, porque según él ha perdido los ejemplares que tenía, y porque con toda seguridad jamás ha existido, Afirma que en la hemeroteca de El Jueves, y cita al conocido Azagra, se puede encontrar una página en la que el humorista echa luz sobre el tema de la familia de Marcelo Fortín. Para empezar, El Jueves, no contempla en su página web la posibilidad de consultar ninguna hemeroteca –algo perfectamente comprobable para quien quiera molestarse en entrar en la susodicha página e intentar acceder a los datos que nos proporciona el patán repulsivo- y, por lo tanto, la información es falsa. Pero es que, en su estúpida maniobra de hacer pensar que aporta algo, al final nadie se aclara a qué, quién, o quiénes, defiende el tal Azagra. ¿A los ácratas?, ¿a mí?, ¿a Marcelo?, ¿a su familia?, ¿al reventa psicópata?. ¿a todos, porque nos conoció un día juntos tomando café y le caímos de puta madre?. Otro párrafo, y van cinco que, al margen de calificar intelectual y culturalmente al oligofrénico iletrado, sigue siendo un buñuelo de viento.

Quedan otros cinco fragmentos, que vendrán uno tras otro. La extorsión y el chantaje de este detritus, actos por otra parte delictivos, como es fácil de comprender y va a ser más sencillo de comprobar, a mí, no van a ser capaces de arredrarme en lo más mínimo.

martes, 29 de julio de 2008

FRAGMENTANDO (1 a 3)

Sigue en su línea la repulsiva basura humana y como respuesta a Proyecciones (IV) escribe (aunque éso sea sólo un eufemismo) un post en el que se supera en el uso y abuso de la verborrea vacua y carente de contenido donde, como siempre, no aporta absolutamente nada que se salga de su palabra, tan inconsistente como falta de toda credibilidad. Voy a fragmentar el insoportable post, tanto por su forma como por su fondo. para esta vez dar respuesta párrafo por párrafo, a ver si poco a poco va pillando, en vista de que cuando se le contesta globalmente su impresionante analfabetismo personal parece que se lo impide.





Yo no he vuelto a abrir ningún grifo. Para abrir algo lo primero que hay que tener en cuenta es que ese algo debe estar cerrado. He dicho ya en varias ocasiones que, además, no se trata de insultos sino de adjetivos “ad hoc” que califican con escrupulosa exactitud algunos rasgos sobresalientes de la repugnante personalidad de este sujeto. No entro a comentar la estupidez referente a las supuestas órdenes de Opsen porque no merece la pena y me importa un auténtico carajo lo que al respecto pueda creer un subnormal profundo. El que sigue amenazando de boquilla, dando a entender que puede hablar de algo inexistente como el manido tema del conservatorio, el violonchelo y quién lo tocaba, es este impresentable que continúa sin enterarse que no hay nada que pueda establecer relación laboral o profesional alguna entre la persona a la que intenta difamar y el citado Conservatorio de Ámsterdam. Es seguir, como de costumbre, tirando la piedra y escondiendo la mano, algo que suelen hacer los cobardes como este tipejo, escribir en hueco y en vacío y vender humo. Por otra parte, en el galimatías de este primer párrafo donde los sujetos y los predicados parece que celebran una singular ceremonia de la confusión, es difícil averiguar si el que se debe mortificar es Marcelo o me corresponde a mí, y si es él o soy yo quien cada vez da más datos de que ha reincidido.





¿Qué consuecuencias?. ¿Quién las teme?. Pero da lo mismo; por la boca muere el pez. Ahora repliega velas y reconoce que los pantallazos pueden llegar a existir, algo que ha negado hasta ese momento. Es obvio, pinchando sus enlaces te das de bruces con ellos en la red. Pero enseguida se le vuelve a ir la pinza para decir que estarán escritos por amanuenses del pinochetismo, que se supone que inventan en revistas y otras publicaciones conciertos de la Orquesta Sinfónica de Chile que nunca se dieron, o que si tuvieron lugar fueron dirigidos por otra persona diferente al Maestro Fortín. ¿Pretende, en serio, que nadie pueda a llegar a creerse tan ridícula como disparatada teoría? Incide en la posibilidad de que los dichosos pantallazos sean una falsificación realizada por Opsen, pero no explica cómo se puede llegar a falsificar algo que está colgado en Internet hace una década, -evidentemente no puede hacerlo, porque es imposible- y para reforzar su delirante aserto se inventa unas supuestos correos electrónicos falsificados por éste en un foro taurino. ¿Cómo se falsifica un E-mail?. Porque, que yo sepa, los datos del remitente no son manipulables. ¿Se refiere a que Marcelo pudo escribir un texto y mandarlo firmado con su nombre?. En ese supuesto los que lo recibieron tuvieron que observar que la dirección de correo electrónico no se correspondía con la firma, ¿por qué no lo denunciaron?. En cualquier caso, ¿puede demostrar algo de lo que dice?. Patrañas, mentiras, calumnias y ni un solo argumento ante unos pantallazos que sí son argumentos y pruebas concluyentes.


Para empezar, ¿cómo puede hablar de superioridad intelectual a nadie un pobre fulano analfabeto capaz de en escasas líneas definirse perfectamente en ese plano?. Como, como, como, como, (¡joder!, que es un muerto de hambre ya lo sabemos pero lo que ignorábamos es que la obsesión y la necesidad pueden conducir a semejante fijación), pero, pero, pero (pero que dominio del del lenguaje, ¡santo cielo!) del que el que (curiosa y elegante construcción, posiblemente sólo al alcance de los grandes genios innovadores del idioma) o que sea prácticamente imposible tratar de interpretar lo que se cierra entre corchetes, son simples ejemplos de la enorme talla intelectual de esta puñetera escoria. En cuanto al tema de la otra talla, la física, sigo diciendo lo mismo que en la entrada anterior: los prácticamente dos metros de Marcelo Fortín, al que las últimas veces que le he visto no le he apreciado ningún síntoma de estar fofo, ser blando como la mantequilla, ni he apreciado sudoración alguna en sus manos, contrastan con las informaciones de quien conocen al reventa psicópata que coinciden en definirlo como una rechoncha y achaparrada bola de sebo, al que no me han comentado si le sudan las manos, pero sí que es incapaz de cortar una rebanada de pan sin que le entre el tembleque. Cualquier persona medianamente normal, sin entrar ni salir en las absurdas disquisiciones sobre la violencia en las que trata de justificarse el repelente individuo de horrenda y estrábica mirada, puede sacar sus consecuencias.

Hoy han salido a relucir los tres primeros fragmentos. Quedan siete para seguir divirtiéndonos a costa de este triste bufón, un chota repelente, que, cada vez más a la desesperada, se ha empeñado en demostrar como alguien puede perder la dignidad hasta límites absolutamente insospechados.

domingo, 27 de julio de 2008

PROYECCIONES ( IV )

Sigue la indecente escoria, para no perder la costumbre, mintiendo, difamando, lanzando basura en un tan desesperado, como inútil, esfuerzo de seguir confundiendo con el ridículo y único testimonio de su estúpida y farragosa verborrea, es decir con el nulo crédito de sus palabra, intentando con tan paupérrimo bagaje que algún descerebrado, a su imagen y semejanza, de más verosimilitud a sus inconsistentes embustes que a las pruebas documentales y fehacientes que se han ido exhibiendo. Puede, desde luego, hacer lo que le venga en gana; cuanto más intente seguir por ese camino mas muestras irá dejando de su trastornada personalidad y cargando de razón a quienes pensamos que su código de conducta se rige, aunque ésto ultimo parezca un eufemismo, en función de una serie de proyecciones, algunas de las cuales ya hemos visto y analizado en capítulos anteriores. Ahora, en un último arrebato que le delata se ha liado a presentar una serie de denuncias ante diversos medios de comunicación y Ayuntamientos, llegando incluso hasta la Fiscalía Anticorrupción, ¡quién y él, manda huevos!, y amenaza con presentar más si se sigue dejándole con el culo al aire.

Comentan los que le conocen que, en el fondo, puede que no dejen de ser más que reminiscencias de su tortuoso pasado en la época en la que agonizaban los sindicatos verticales del franquismo, donde una serie de gentuza de la peor calaña conseguía infiltrarse en organizaciones sindicales democráticas, ilegalizadas por el régimen fascista, para delatar y denunciar a sus militantes. Ser un chivato, hablando en plata, un chota de la peor especie, de los que luchan contra los de su propia clase a cambio de medrar dentro del aparato o de obtener alguna mísera prebenda. Yo, sin poder afirmar ni negar nada de todo ésto, porque repito que no conozco afortunadamente a este fulano y tengo que atenerme a lo que me cuentan algunas gentes que han tenido la desgracia de tratarlo, sin embargo creo que, ateniéndonos a la definición de proyecciones dada por Echegoyen, si puede tener visos de ser real. No olvidemos que es lo mismo de lo que acusa a Marcelo Fortín, persona honrada y decente a carta cabal, en el que el reventa psicópata ha centrado, como ya se ha podido comprobar, obsesivamente numerosas de esas proyecciones. Éso, su forma de reaccionar en este momento y que posiblemente fue un hábito adquirido en la infancia, y que al no madurar su oligofrénico cerebro continúa estando presente en sus miserables planteamientos, dan pie para que la teoría sea bastante sostenible. Y es que esas denuncias y esas amenazas en el torpe lenguaje de esta acémila iletrada se podían traducir en otro lenguaje, cierto que infantiloide aunque el tonto del culo no sea ajeno a él, en algo más o menos similar a: Y si no me dejáis hacer trampas en el recreo y que os mangue la merienda, me dais collejas cada vez que os enteráis que he falsificado las notas y, encima, no vais a dejar que os copie en los exámenes, iré y me chivaré y se lo contaré todo a la “seño”. ¡Os vais a enterar!.

Ahora, inmerso en una especie de antológica diarrea mental, no se le ha ocurrido mejor idiotez y más irrisorio argumento, para continuar negando la evidencia, que esgrimir que unos documentos cuyos enlaces en Internet están al alcance de todos, y que os facilité en posts pasados, han sido falsificados; como si lo que está colgado en la red desde hace una decena de años fuese susceptible de ser manipulado. Claro que, según él, quien ha realizado la falsificación también ha falsificado sus E-mails. Inverosímil, porque por mucho que lo hubiese intentado nunca hubiese podido hacerlo: es imposible que una persona medianamente culta e instruida, y Marcelo es muchísimo más que éso, pueda, por mucho que se empeñe, pegar semejantes patadas al castellano y cometer la retahíla de errores ortográficos con los que puede llegar a ser capaz este analfabeto de sembrar un correo electrónico. Me pregunto si el asunto de las falsificaciones no serán unas proyección más, que algo puedan tener que ver con su despido justificado y procedente en el banco en que, casi por caridad, lo soportaron hasta que no pudieron más. Pero de ésas y otras proyecciones relacionadas con el parasitismo, conservatorios, alumnas, violenchelos, otros delirios semejantes, y muchísimas más, seguiremos hablando en próximas entradas. Para terminar, y que no todo le resulte hostil y negativo, reconocer que por primera vez hemos encontrado una verdad entre tanto cúmulo de mentiras. No completa, claro, porque éso ya sería mucho pedir. Falla en el relato de cómo se desarrollaron en sí los hechos, pero no miente cuando dice que Opsen bajaba los ojos, y miraba hacia abajo, cuando se lo topaba en Madrid en San Isidro de 2007. Normal, quienes conozcan al Maestro Fortín y a este repelente sujeto saben que con los ciento noventa y muchísimos centímetros de estatura de aquel, que superan sin exagerar demasiado, a grosso modo, y en número redondos, en medio metro a la talla del patán paranoide, o directamente paranoico, no lo podía mirar de otra manera.

viernes, 25 de julio de 2008

INCAPAZ DE SACRAMENTO

El cretino vuelve a pasar por una de sus típicas fases de desesperación cuando comprende que han vuelto a dejarle con el culo al aire y ha perdido nuevamente los nervios. Ahora se dedica e enviar correos a diversos Ayuntamientos y a la Fiscalía Anticorrupción, tan estériles y absurdos como todo lo que finalmente termina en la basura, que será el destino final de sus libelos. En el post de ayer colgué un fragmento en el que se podía apreciar parte de su patética reacción cuando vio desmontada su mentira en torno a los conciertos que Marcelo Fortín pudo dar en su país al frente de la Orquesta Sinfónica de Chile.


Hoy vuelvo a colocar idéntico recorte de su nauseabundo blog con objeto de que prestéis atención a un detalle. En su loca, vacía y estúpida verborrea que, como ya hemos comentado, siembra de nombres, tópicos o lugares comunes para que los incautos puedan llegar a confundirse, y con lo que a falta de pruebas tangibles y argumentos consistentes trata de continuar intoxicando, cita como podéis apreciar al Ministerio de Cultura de Chile. A nadie, en su sano juicio, le puede caber en la cabeza que un ministerio de un país se meta a suspender uno, siete, o quinientos conciertos previamente contratados y menos, como pretende este oligofrénico analfabeto, a lo largo y ancho de todo un continente. Pero es que, al margen de que lo no puede ser, no puede ser y además es imposible, hay alguna otra circunstancia que echa por tierra su, como de costumbre falsa y embustera aseveración. En Chile, ni en las fechas en las que Marcelo dio sus conciertos dirigiendo a la Orquesta Sinfónica, ni a día de hoy, existió o existe un Ministerio de Cultura. ¿Por qué?: no lo sé. Son cosas en las que cada país libre sabrá los motivos y las razones que tiene para funcionar de esa manera. Para cubrir lo que, tal vez, pudiese suponer ese vacío, en junio de 2003, bastante tiempo después de la exitosa gira del Maestro Fortín, se creó lo que se conoce como Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA), cuya actual jefa, curiosamente, sí tiene rango de ministra aunque de facto no lo sea. Wikipedia define así a este organismo:

“El Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) es un servicio público autónomo, descentralizado y territorialmente desconcentrado, con personalidad jurídica y patrimonio propio, que se relaciona directamente con el Presidente de la República, encargado de las políticas públicas, financiamiento y coordinación en temas del quehacer cultural y artístico nacional.”

En cualquier caso, entre sus funciones o entre sus competencias, como puede entender cualquier persona medianamente instruida e inteligente, tampoco estaría la cancelación de conciertos, ni de la Orquesta Sinfónica, ni de la de Cámara, ni de la Banda Municipal o ni de la Fanfarria de los Saturnianos Beodos. Otra intento infructuoso de seguir mintiendo e intoxicando en su afán por difamar y desprestigiar a personas honradas y decentes y otro argumento, es un decir, que se le va por el desagüe. Pero es que hasta para mentir hay que tener cuidado y saber un poco de qué se está hablando, algo que generalmente los retrasados mentales y los profundos pozos de incultura, como el reventa psicópata, no suelen hacer. Es lo que tiene ser incapaz de sacramento.

jueves, 24 de julio de 2008

Y SIGUE, Y PROSIGUE

Las reacciones de ciertos deficientes mentales suelen ser, con frecuencia, bastante previsibles. No tiene mucho mérito por mi parte haber vaticinado a lo largo del penúltimo párrafo de mi anterior post cómo iba a ser la reacción... ¡ Coño, si ésto es literalmente idéntico al principio de mi post de ayer!. ¿Estaré perdiendo facultades, habré comenzado a chochear, y no se me ocurre otra cosa que iniciarlo con las mismas líneas e iguales palabras de la entrada anterior?. Pues, mire usted, va a ser que no. Lo que sucede es que, sin que suponga ninguna sorpresa, el paleto iletrado ha vuelto a cubrirse de gloria y en esta ocasión, como estaba casi cantado, ha optado por seguir y proseguir, erre que erre, negando la evidencia, acogiéndose, sin ningún pudor, a dos de las cinco variables que tuve a bien sugerirle amablemente para que no tuviese que hacer ningún esfuerzo y dejase descansar a su podrido cerebro. Viene a aducir, mezclando a su manera la segunda y tercera posibilidad, en un, como siempre, farragoso galimatías que Federico Heinlein, al que este sinvergüenza tampoco tiene el más mínimo reparo en difamar, fue un crítico pasota al que le daba lo mismo poner una cosa u otra, que informaba de inexactitudes, e incluso sugiere que era corrupto y sobornable al afirmar que todo ésto lo hacía aposta. Luego, sigue a vueltas con lo del conservatorio, la cancelación de los conciertos, el pasado pinochetista, los supuestos hábitos sexuales y los problemas laborales de Marcelo y para rizar el rizo, y seguir intoxicando e intentando confundir, termina por esgrimir, a modo de prueba, unos pretendidos E-mails remitidos por Opsen, que según él conserva con cariño, donde éste le habla de esos temas. Es decir, la misma imbeciliad que si a mí ahora me da por proclamar que tengo archivados doscientos treinta y tres correos electrónicos enviados por el pretendiente al sultanato de Groenlandia contándome su vida y milagros. En resumen, como de costumbre, nada con sifón; verborrea pura y dura que nada demuestra, porque nada puede demostrar, en donde lo único que aporta para avalar sus disparatados asertos es el nulo crédito de su palabra.


Yo, voy a seguir replicándole con pruebas tangibles que van a continuar dejándole en ridículo y evidenciando que nadie debe mentir, sobre todo si se es tan soplapollas como él. Y esta vez para variar, y para que compruebe que soy flexible y no me empecino siempre con lo mismo, como suelen hacer los rematadamente idiotas, no voy a citar a Heinlein, ni el pantallazo va a ser de la revista Emol. En esta ocasión se trata de una reseña aparecida en Scielo, Revista Musical Chilena, en la que se da noticia del concierto celebrado el 8 de mayo de 1997 (obsérvese que, entre unos posts y otros, ya van señaladas tres fechas distintas y, por tanto, tres conciertos diferentes) con la actuación de la, claro está, Orquesta Sinfónica de Chile dirigida por Marcelo Fortín.



¿Seguirá empecinado, inventando más estupideces al respecto?. Seguro que sí, aunque hoy no le voy a dar una batería de pistas para, que por lo menos, tenga que devanarse su abyecta y pútrida sesera. Y es que, encima, el tontolhaba, ahora en plan plañidera se lamenta y se hace la víctima alegando que yo le insulto. Otra falacia más, es totalmente incierto; lo que ocurre es que, en su palmario manejo del idioma, ignora que lo que yo hago es, simplemente, utilizar una serie de adjetivos “ad hoc” que califican con escrupulosa exactitud algunos rasgos sobresalientes de su repugnante personalidad. Además, como es público y notorio, procuro combinarlos, por aquello de ofrecer cierta variedad, y que resulten más amenos al sufrido lector. Por cierto, ¿cuántas veces me ha llamado a mí borderline desde que se aprendió o alguien le chivó el palabro?. Dejé de contar tras comprobar que en tres entradas lo había repetido quince veces. En este momento sospecho que habrá superado ya la centena. Es lo que tiene el analfabetismo asociado a la oligofrenia, que produce una profunda carencia de fluidez verbal y, al final, los pobres subnormales siempre terminan repitiendo las mismas tonterías.
_____________________________________________________
NOTA IMPORTANTE: Pido públicas disculpas a los familiares y amigos de D. Federico Heinlein, prestigioso crítico musical, compositor y catedrático de la Universidad de Chile, fallecido en 1999, porque habiendo utilizado su nombre de la forma que lo hice en el post anterior he dado involuntariamente pie para que un miserable y desaprensivo canalla mancille su memoria al difamarle sin el menor escrúpulo.

miércoles, 23 de julio de 2008

NEGANDO LA EVIDENCIA

Las reacciones de ciertos deficientes mentales suelen ser, con frecuencia, bastante previsibles. No tiene mucho mérito por mi parte haber vaticinado a lo largo del penúltimo párrafo de mi anterior post como iba a ser la reacción del reventa psicópata ante la presentación de pruebas documentales y argumentos que desbarataban sus embustes y difamaciones. Sin embargo, y aunque ya se comentó en alguna otra entrada, pasé por alto y no mencioné la posibilidad de que a la verborrea incontinente y huera, al bombardeo de datos falsos y a las citas de nombres y lugares comunes, se sumase un elemento también típico en esta clase de individuos cuando, desesperados, porque se ven con el culo al aire, ponen en práctica algo propio de los niños pequeños o de los delincuentes, cuando son pillados in fraganti cometiendo una travesura o los cazan en flagrante delito, que no es otra cosa que negar la evidencia.


Pese al pantallazo y el enlace correspondiente que incluí en Proyecciones (II) [Apéndice]
sobre un concierto dirigido por Marcelo Fortín en junio de 1997 al frente de la Orquesta Sinfónica de Chile, que cualquier persona normal puede llegar a leer si aplica la vista al susodicho pantallazo o pincha en el citado enlace, este tonto del culo no se entera, o si se entera niega lo que se lee sin excesiva dificultad. Voy a ampliar el trozo del recorte para ver si esta vez lo ve mejor y hay más suerte.
.

Pero, probablemente no. Seguirá negándolo y vaya usted a saber las gilipolleces que puede llegar a inventar su calenturiento y abotargado cerebro para seguir haciendo el ridículo en su estupidiario. Por si todavía no se ha recuperado del ataque de Delirium Tremens que, según testigos presenciales dignos de todo crédito, padeció en Cèret, lo que en cualquier caso da lo mismo, porque dada la distancia entre fechas posiblemente haya sufrido en este tiempo otros seis o siete nuevos episodios similares, me voy a permitir sugerir cinco variables para que pueda escoger una, o incluso varias y mezclarlas, y de esa forma seguir, sin demasiado esfuerzo intelectual, negando durante otras dos o tres entradas la evidencia:

1.- El crítico es tan analfabeto y oligofrénico como el repulsivo híbrido, mezcla grotesca de Jesús Gil, El Dioni y la caracterización de Torrente, y no tiene ni puta idea de lo que escribe.
2.- El crítico es una auténtico pasota, que se tira todo el día drogado y borracho, y le importa un carajo poner una cosa u otra en el artículo, al margen de que, en el fondo, odia y desprecia profundamente a sus lectores y, en su opinión y por su parte, a los mismos les pueden ir dando morcilla catalana.
3.- El crítico, que tiene nombre y apellido, Federico Heinlein, es corrupto y se ha dejado sobornar por Marcelo Fortín para cambiar el término “de Cámara” por “Sinfónica” en beneficio de éste.
4.- El crítico, que además es antitaurino aunque mantiene una íntima y estrecha relación personal con La Lirio, ha sido presionado por el Lobby, y mediatizado por La Cabaña Brava y el Presidente de la Asociación El Toro de Madrid, habiendo recibido también la promesa de PGMacías de que, si alguna vez visita España, le revenderá a módico precio entradas para el Teatro Real de Madrid.
5.- En realidad no existe tal crítico y Federico Heinlein es un seudónomo, o nick, de los muchos utilizados por Bobby Deglané que, en esta ocasión, trata de favorecer a su pariente “carnal”.

En fin, haciendo la salvedad que para ningún director de orquesta supone ningún desdoro dirigir una Orquesta de Cámara, que por supuesto existen por el mundo Orquestas de Cámara de una categoría impresionante, y que Marcelo Fortín ha dirigido, así mismo, decenas de conciertos al frente de la Orquesta de Cámara de Chile, como colofón cuelgo otro pantallazo y otro enlace, esta vez nuevos, que se refieren a otro concierto dirigido por Marcelo, en esta ocasión en noviembre de 1996, al frente de la Orquesta, por supuesto Sinfónica, de Chile.


¿Seguirá el tarado manteniendo que fue a un solo concierto, y además dirigiendo a una Orquesta de Cámara, a lo que se circunscribió la actuación de Marcelo Fortín en su país durante aquella época?. Porque de ser así pueden seguir apareciendo, como por un tubo, pantallazos y enlaces que demuestren que miente. Claro que si es capaz de mentir en algo tan fácil de desmontar, es sencillo imaginar cómo puede hacerlo en algo no tan tangible como ésto, como por ejemplo las historias inventadas sobre el conservatorio, los rollos de las relaciones parentales, las movidas de algunos grupos tras su regreso a Chile..., eso por no hablar de los supuestos delirantes complots para reventar la muy célebre y cacareada conferencia de la Esteban en la Diputación de Zaragoza, las presuntas, nada más que en su enferma mente, irregularidades de La Cabaña, la ubicación dentro de la reventa de honrados aficionados, el taurineo descarado de otros que para colmo conspiran para derrocar a algún presidente de una determinada asociación de Madrid, la corrupción de alguna joven periodista que ha trepado gracias al único reducto donde a él le dan cabida y que, además, aspira a sobrecogedora, eso sí, denunciando todo lo denunciable en cuanto a tropelías de los taurinos se refiere. ¡Qué asco da el repugnante gusano infecto!. Y todavía tiene la desfachatez y la poca vergüenza de seguir soltando mierda y es tan rematadamente imbécil como para creer que alguien puede tragarse sus patrañas. ¿O ya, no se lo cree ni tan siquiera él?

martes, 22 de julio de 2008

VARIAS PUNTUALIZACIONES Y UNA ANÉCDOTA

Aunque sé que resulta innecesario porque a estas alturas de la película todo el mundo se ha hecho una composición de lugar bastante aproximada de quién difama o dice la verdad, si que me gustaría hacer una serie de puntualizaciones a los últimos posts emitidos por el reventa psicópata en contestación a los míos de Proyecciones (II) y Proyecciones (II) [Apéndice] .

Es absolutamente incierto que Marcelo Fortín haya tenido jamás relación laboral o profesional con el Conservatorio de Ámsterdam, algo fácilmente constatable si se recaban datos al respecto en la secretaría de este centro educativo. Por tanto, es lógico que en el amplio y envidiable currículum de Marcelo no figure ninguna referencia al mencionado centro de enseñanza holandés dado que no ha existido vinculación alguna entre ambos, lo que, a su vez, hace imposible que se hayan producido los hechos inventados por la basura humana que narra una delirante historia acaecida con una estudiante de violonchelo del referido Conservatorio.

Ante la aseveración, en una de sus repugnantes entradas, de que Marcelo Fortín era pariente “carnal” de Bobby Deglané, algo perfectamente demostrable según sus propias palabras, comenté en mi post que Opsen nunca había negado el parentesco aunque si había matizado que el mismo no era en primer grado. Dando palos de ciego, como suelen acostumbrar a hacer los que no tienen ni idea de lo que hablan, el vitriólico sujeto rectifica y esta vez afirma que la esposa del locutor y la madre de Marcelo son hermanas. Rotundamente falso. La señora madre de Marcelo Fortín nació en Chile y posee la nacionalidad chilena, mientras que Bobby Deglané se casó en únicas nupcias con una señora española, llamada Pilar Meneses, natural de la localidad de Arenas de San Pedro (Ávila), lugar en el que, en el panteón familiar de Dª Pilar, reposan los restos del famoso periodista cofundador del diario Marca.

Es, así mismo, otra falsedad y no hay nada, ni nadie, que pueda sostener que los grupos Quilapayún y Aparcoa, al que perteneció Marcelo, tuviesen ningún tipo de problema para regresar a Chile una vez que se volvieron a establecer las libertades, ni por conductas sospechosas de sus integrantes, ni por ningún otro motivo. Al contrario, y de ésto sí existen testimonios, fueron recibidos con todos los honores, como corresponde a quienes tanto individual, como colectivamente, lucharon en el exilio contra la dictadura y el retorno de la democracia. También es falso, claro está, que Marcelo Fortín diera un único concierto al frente de la Orquesta Sinfónica de Chile, algo que se puede acreditar documentalmente sin ninguna dificultad. Cumplió con todos los compromisos para los que fue contratado, por cierto con grandes éxitos a nivel de público en general, como ante la crítica especializada.

Y,... ¿para qué seguir?. Ante la presentación de tres documentos (no fueron más para no aburrir al lector), con sus correspondientes enlaces, que desmontan y desmienten las principales acusaciones que este auténtico detritus había realizado hasta el momento, el indeseable reacciona con otro bombardeo de datos falsos para tratar de seguir intoxicando a boleo, a base de palos de ciego, como digo más arriba, y citando, por si cuela y puede con ello confundir a algún incauto o a algún retrasado mental como él, algunos nombre o algunos lugares comunes que puedan remotamente tener relación con la persona difamada. Pero no aporta ni una prueba, ni un solo documento que, aunque sea, mínimamente pueda contener un pequeño indicio de que hay algo de cierto en lo que dice. Es su palabra, ¡manda huevos!, que no tiene el más ínfimo crédito en ningún lugar normal de todo el universo cibernético, todo lo que puede aportar este despreciable embustero y chorizo del honor ajeno. Igual da, lo mismo que en este asunto en todos los demás, él lanza el falso testimonio, satura de verborrea hueca sus ininteligibles posts con lo que nada demuestra, porque nada puede demostrar, y se sale infantilmente por la tangente cuando alguien le presenta pruebas documentales que sí demuestran, precisamente, todo lo contrario a lo que dijo.



Y para finalizar una anécdota que a buen seguro hará sonreír a más de uno, no descartándose que bastantes se puedan llegar a partir el culo de la risa. El zafio ignorante ha tenido la osadía de titular una de sus patéticas y difamadoras entradas como Accesit al post anterior. Por supuesto que accésit lo ha escrito sin acento, siendo palabra llana terminada en consonante que no es “n” ni “s” y que, por tanto, debe llevar tilde en la “e”. Pero la mayor barbaridad estriba en que, supongo que tras leer tantas veces sobre su torpe uso del lenguaje y su proverbial analfabetismo, ha querido hacer un alarde de dominio y ha mirado en el diccionario de sinónimos la palabra mención, que seguramente es la que quería aplicar y que tendría sentido en el texto, encontrándose con accésit. Le ha debido parecer un término muy culto y aparente y lo ha aplicado tan pimpante. Claro, que lo que no sabe el adocenado estrábico es que accésit se puede utilizar como sinónimo de mención y viceversa, únicamente, cuando existe alguna recompensa de por medio y no para otros fines. Ignoro si espera sacar alguna del dichoso post, pero lo que está claro es que estas cosas les suelen ocurrir a las acémilas iletradas cuando pretenden aparentar lo que no saben: quedan en evidencia y, como en este caso, terminan por hacer el más perfecto de los ridículos. No un accésit, sino el primer premio especial y cum laude, deberían darle a él si alguna vez se celebrase un certamen iberoamericano de suma torpeza en el manejo del idioma castellano.